ejercicio necesario

El ejercicio que realmente necesitas

¿Cuántas veces has escuchado que hacer ejercicios es bueno para la salud? Probablemente  muchas. Y es cierto: está comprobado que ejercitándose de forma adecuada aumentan los niveles de energía y se mejora desde el punto de vista emocional.

Efectos beneficiosos de los ejercicios

  • El cuerpo produce endorfinas (sientes paz y felicidad), duermes mejor, alivia la depresión leve y eleva la autoestima. Además, proporciona sensaciones de logro y orgullo cuando se alcanzan determinadas metas.
  • Quema calorías y ayuda a mantener el peso saludable.
  • Reduce el riesgo de padecer ciertas enfermedades como la diabetes e hipertensión. Estas solían aparecer en la etapa adulta, pero cada vez son más frecuentes en los adolescentes.
  • Mejora la calidad de vida al reducir los trastornos de osteoporosis (muy frecuentes en las mujeres).

¿Qué es adecuado para ti?

Una de las principales razones para abandonar el gimnasio es la falta de interés. La buena noticia es que existen diversas rutinas y podrás escoger, entre ellas, la que más se adecúe a tu personalidad deportiva. Además, podrás decidir si te gusta hacer ejercicios solo o prefieres la motivación compartida y el trabajo en equipo.

Para iniciarte se recomiendan 2 o 3 sesiones a la semana entre 30 y 40 minutos, y la intensidad se regula por el número de pulsaciones (no deben exceder las 100-110 pulsaciones por minuto). Es importante que antes de comenzar cualquier ejercicio, te asesores con un entrenador. Este te ayudará a crear un plan adecuado a tus intereses y estado físico.

Pasarse de la raya

Tus rutinas debes acompañarlas con dieta sana y balanceada (proteínas, vitaminas, minerales), ingerir mucha agua y eliminar las bebidas gaseadas, el alcohol y el tabaco. Igualmente, hacer demasiado ejercicio es dañino. El cuerpo necesita suficientes calorías para mantenerse saludable, y tiempo entre sesiones para recuperarse. Lo mejor es entrenar en días alternos.

Lo mejor del ejercicio es que nunca es tarde para empezar. Y no olvides que caminar, pasear con tu perro o tu pareja, o hasta limpiar tu jardín, es también una forma de ejercitarse.